En la emergente sociedad del conocimiento, las instituciones de educación
superior están en la obligación de promover y gestionar el proceso de
construcción del saber. Por lo tanto, es imperativo el reordenamiento acelerado
de sus estructuras en función del contexto social inmediato, esto ha sido
catalogado como el inicio de una era nueva, en la cual la información, la
educación y el conocimiento son los protagonistas en el surgimiento de
renovados enfoques pedagógicos y aplicación de políticas educativas
transformadoras orientadas a través de las instituciones de educación superior
y, en particular, por la Universidad.
En el marco de este proceso transformacional, la universidad como
institución social ha asumido las nuevas demandas y desafíos, en un contexto
dinámico donde la educación integral del talento humano, la investigación e
innovación constituyen sus premisas esenciales.
De allí que, para lograr los fines
educativos y poder enfrentar los nuevos retos sociales, las universidades deben
repensar su idea sobre el desarrollo de la investigación en función de su
aplicación y beneficiarios; es decir, partiendo desde la premisa que el
conocimiento es transferible, lo que permite transformar la relación de
cooperación existente entre la sociedad y la universidad.
Para alcanzar, lo antes descrito se requiere de universidades abiertas,
funcionando en redes de colaboración en las que la interdependencia redefina
las condiciones de la actividad de investigación, es decir, donde la incorporación
de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), tal como expresa (Parra,
2010) generara una condición que “rompe
fácilmente con censuras previas y porque facilita el acceso a fuentes
especializadas de información y conocimiento” (p.2).
Desde esta perspectiva, es relevante destacar que el Internet ha
reconfigurado la comunicación en el mundo actual, modificando a su vez la
manera de crear, recrear y producir los conocimientos,
lo que por supuesto ha incidido en la tradicional forma de investigar. Al
respecto, Guazmayán (2004) afirma que “el Internet se está convirtiendo en la
herramienta fundamental para el desarrollo de la investigación científica y
tecnológica” (p.13); principalmente por el fácil acceso a base de datos en el
ámbito mundial, a los catálogos de bibliotecas, foros, programas de simulación y
el correo electrónico.
Esta novedosa tendencia ha generado que los investigadores tengan que
repensar su quehacer en términos de participación científica, los aportes que le concede la tecnología, la comunicación
con sus pares académicos por las redes, porque el fin último de su
labor es contribuir al avance y el desarrollo de la ciencia, del
conocimiento y, sobre todo, para solucionar determinados problemas de la
sociedad.
Referencias
Guazmayán, C. (2004). Internet y la investigación científica: el
uso de los nuevos medios y las nuevas
tecnologías en la educación. Cooperativa Editorial Magisterio. Colección
Alma Mater. Bogotá- Colombia.
Parra, E. (2010). Las redes sociales de Internet: también
dentro de los hábitos de los estudiantes universitarios. Anagramas- Rumbos y
sentidos de la comunicación. 9(17), PP. 107-116. Disponible en http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S169225222010000200009&lng=pt&tlng=es. Medellín- Colombia

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